Elon Musk envió mensajes a Greg Brockman y Sam Altman, afirma OpenAI
Elon Musk y OpenAI están protagonizando una verdadera novela judicial que podría cambiar el rumbo de la industria de la inteligencia artificial. En medio de este drama, OpenAI reveló que Musk tuvo una serie de mensajes de texto con Greg Brockman, el presidente y cofundador de la compañía. Lo curioso es que intentaron llegar a un acuerdo antes de que estallara el conflicto, pero la cosa terminó con algunas amenazas más que contundentes.
La situación se complicó cuando Brockman sugirió que ambos retiraran sus demandas. Musk no se contuvo y avisó: “Para finales de esta semana, tú y Sam serán los hombres más odiados de Estados Unidos. Si insisten, así será”. Menudo aviso, ¿no?
La amenaza de Elon Musk a OpenAI
Estos intercambios de mensajes suceden en un contexto complicado: Musk, que fue parte de OpenAI hasta 2018, ha denunciado que la organización se ha alejado de su misión original, que era operar como una entidad sin fines de lucro y compartir sus avances de manera abierta. Según él, la reciente transformación en un modelo comercial contradice los principios que hicieron que OpenAI existiera en primer lugar.
Uno de los puntos en controversia es el acuerdo que OpenAI alcanzó con Microsoft, que aportó nada menos que 10.000 millones de dólares. Musk sostiene que esta inversión rompió el acuerdo inicial que tenía con la empresa.
El trasfondo de este litigio es interesante: Musk busca que OpenAI regrese a su estructura original sin fines de lucro, justo cuando la empresa se posiciona como uno de los gigantes en el mundo de la inteligencia artificial generativa, valorada en más de 850.000 millones de dólares y con planes de salir a bolsa.
Para colmo, las amenazas de Musk se hacen eco de un nuevo documento presentado por los abogados de OpenAI. Este documento no incluía los mensajes de texto en cuestión y buscaba convencer al juez de que esos intercambios sobre las negociaciones deberían ser admitidos como prueba. Sin embargo, el juez no lo aceptó.
Este litigio ha despertado muchas dudas sobre las verdaderas intenciones de Musk. ¿Está buscando la seguridad de la IA o simplemente desea un beneficio económico por el éxito de OpenAI, a la vez que intenta perjudicar a un competidor directo de sus propios proyectos como xAI?
La declaración de uno de los cofundadores de OpenAI
El lunes pasado, Greg Brockman tuvo su turno de declarar, poco después del testimonio de Musk. Durante su declaración, el abogado de Musk, Steven Molo, se centró en la participación accionaria de Brockman. El cofundador admitió que tiene una parte valuada en 30.000 millones de dólares, incluso sin haber realizado aportes financieros personales.
Además, fue cuestionado sobre un correo electrónico de 2015 donde prometía donar 100.000 dólares para atraer a otros inversores. “Al final no hice la donación, eso es cierto”, reconoció.
A pesar de la presión, Brockman defendió la evolución de OpenAI y aseguró que el cambio a un modelo comercial no ha hecho que abandonen sus principios fundacionales. “La IA va a suponer el cambio tecnológico más importante de la historia de la humanidad… Se trata realmente de la humanidad en su conjunto”, declaró ante el tribunal.
Este juicio también muestra la ruptura entre Musk y Altman, cuya relación ha pasado de ser colaborativa a un enfrentamiento abierto en menos de diez años. El CEO de OpenAI no está previsto que declare hasta la semana del 11 de mayo.
Musk, por su parte, se presentó en el tribunal como un pilar fundamental en los inicios de OpenAI, donde aportó 38 millones de dólares entre 2016 y 2020. Su intención original era contrarrestar el dominio de Google en este sector y asegurar que la inteligencia artificial no estuviera regida por intereses comerciales.
El desenlace de este caso depende ahora de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers. Un fallo a favor de Musk podría modificar radicalmente el futuro de OpenAI, dificultar su salida a bolsa y reconfigurar el panorama competitivo global en el ámbito de la inteligencia artificial.